lunes, 11 de agosto de 2014

CAJA DE LUZ: mejoremos nuestras fotos

Hola a todos

Yo no soy un gran fotógrafo. Es más, soy un fotógrafo muy mediocre. Sin embargo, me han enseñado algunos trucos y he aprendido a hacer alguna herramienta que han mejorado algo los resultados fotográficos. El día que aprenda a manejar correctamente el programa de edición fotográfica seré feliz. La herramienta más útil que aprendí a fabricar, y que aún estoy en proceso de aprendizaje de su uso, es LA CAJA DE LUZ.

¡Oh! ¡Qué cosa más cutre! Cierto, su aspecto no es muy futurista, que digamos. Pero los resultados son los que cuentan.

Pero ¿Qué es una "caja de luz" y para qué sirve? Se trata de una herramienta que sirve para difuminar la luz para que esta se distribuya de una forma homogénea por su interior. La luz, provineinte del exterior a la caja, atraviesa el papel traslúcido y se reparte por su interior. De esta forma evitamos brillos innecesarios y sombras inconvenientes.




Sombras inconvenientes: Estas fotografías están sacadas a la luz natural. En fin, se nota que son unas fotografías malísimas y no se aprecia nada de los detalles del uniforme.



Fotografía sacada con flash. El fallo es doble: brillos inadecuados y sombras donde no deberían de estar.








Para solucionarlo se lo pregunté a un amigo, fotógrafo. Para él, la solución siempre es simple: "Difumina la luz, y aplícala (la luz) correctamente". ¿Cómo hacerlo? Con una Caja de luz.

Vi por internet varias formas de hacerse con una. Algunas eran francamente peregrinas. Como por ejemplo, usar una tienda de campaña iglú para hacer fotos. Otras, muy profesionales, como hacer un armazón, a modo de bastidor, de madera y poner papel cebolla cubriendo los huecos. Seguí buscando cuando encontré dos tipos de cajas baratas y fáciles de hacer.

Caja Tipo 1: Caja de cartón
Se necesita una caja más o menos grande, unas tijeras, papel cebolla y cinta adhesiva. Se recortan 3 de las 4 caras grandes de tal forma que queden como marcos para fotos. Estos huecos se cubren con papel cebolla y se sujetan, lo más liso que se puedan con la cinta adhesiva. En el interior se le ha de poner un fondo adecuado para la fotografía de las miniaturas.

Aquí, el fondo interior de la caja está forrado igualmente con papel cebolla. 
Además, se puede ver que las miniaturas están ligeramente elevadas. Esto es necesario para que la luz lateral le sea lo menos oblícua posible.

De cada una de las 3 ventanas entra la luz de un flexo. Estos flexos son de luz LED, de bajo consumo. Así que el gasto en luz es escaso.



Caja Tipo 2: Tuper de plástico
Esta es más sencilla, pero dependemos del tipo de plástico. Aconsejo forrar el exterior con papel cebolla, sea la pared transparente, o sea traslúcido. De igual forma, se le pone el fondo adecuado para la fotografía, y  se ilumona por 3 partes: superior, derecha e izquierda.


Como fondo podéis poner lo que queráis. Aquí os dejo dos tipos de fondos para que las uséis a vuestra conveniencia. 


Y ahora toca mostrar el resultado de estas cajas de luz caseras, aunque si habéis seguido el blog, ya habéis visto alguna fotografía hecha con ambas herramientas.