jueves, 26 de diciembre de 2013

Grandes catástrofes, grandes reparaciones, SEGUNDA PARTE: ENMASILLADO Y PULIDO

Hola de nuevo.

Continuamos con las grandes reparaciones. Ahora solo nos queda pegar, enmasillar y lucir. Para ello nos hacemos con el material necesario: Pegamento especial, que dependerá del material que estemos tratando, masilla y diversos tipos de lija

Lo dicho, aunque esté ilustrado con una figura de piedra artificial, es totalmente válido para miniaturas de plástico.

Para el enmasillado yo recomiendo la de tipo AGUAPLAST, pero el que ya viene preparado. Además de ahorrarnos un tiempo precioso, es muy limpio y viene en la justa proporción de agua.
Incluso sobre plástico viene genial, pero siempre podemos usar nuestra masilla preferida.
Para esta reparación en concreto puse un poco de masilla en uno de los dos lados y el pegamento en el otro. Esta salvajada logra ahorrar algo de tiempo, aunque es algo sucio. El truco consiste en una vez puesto los dos componentes, se presionan las piezas, encajando los anclajes en sus agujeros. Se esperan unos segundos y son una espátula se retira el sobrante. 

Esta fotografía ilustra lo que acabo de decir. Es bastante sucio, pero tiene una ventaja: Al acabar con la espátula vemos con alegría que no nos han quedado ni poros ni huecos sin cubrir ni rellenar.

El siguiente paso es lijar. Comenzamos con una lima de uñas. Es de grano grueso, ideal para desbastar. La usada es de las que se compran en el supermercado: Un puñado por 1,00€


Después pasamos a una lija de grano más fino. Paciencia. Esta es la parte donde más nos hemos de esmerar. No nos hemos de dejar nada sin lijar. Además, es más que conveniente lijar mucha más superficie que la meramente afectada. Esto influirá positivamente en el resultado.

Para acabar con el proceso de lijado, pasamos al más delicado: El pulido con lija de agua. Esta es la que se emplea para pulir la chapa de los coches. El empleo es muy simple: La superficie a tratar ha de estar húmeda. Una vez humedecida la superficie, se aplica la lija de agua. El resultado es una superficie LISA. 

Evidentemente hay lija de agua más fina, pero con este grano va de sobra. Cuanto más fina, más caro es el pliego.

Bien. Ya está pulido. Ahora toca limpiarla bien. Después de limpiarla bien, porque el polvo resultante se adhiere a la figura y puede dar al traste todo el trabajo posterior, procedemos a imprimar de nuevo la figura.















Ahora solo queda pintarla, pero eso lo dejo para otro artículo

Espero que os haya resultado de ayuda. Saludos